Gestiones y servicios · Papeleo de herenciasEl duelo ya es trabajo suficiente. Del papeleo nos ocupamos nosotros
Tras un fallecimiento llega una cascada de trámites que nadie avisa: tres certificados que lo desbloquean todo, una pensión de viudedad con plazos que cuestan dinero, el coche, el banco y los suministros del fallecido, y un reloj de impuestos que se agota en seis meses. Nosotros lo ordenamos, lo pedimos y lo presentamos — paso a paso y con justificante. La escritura corresponde al notario; todo lo que la rodea es exactamente nuestro trabajo.
Los tres certificados que lo desbloquean todo
Toda herencia española empieza por los mismos tres papeles. El certificado de defunción (Registro Civil — gratuito; conviene pedir varias copias literales y la versión plurilingüe si algo apunta al extranjero). A los quince días hábiles del fallecimiento, el certificado de últimas voluntades (Ministerio de Justicia, modelo 790-006, tasa de 3,86 €) dice si hay testamento y ante qué notario — sin él, nadie puede siquiera decir quién hereda. Y su gemelo, el certificado de contratos de seguros de vida, destapa pólizas que la familia muchas veces no sabe que existen — el dinero de seguros sin reclamar es asombrosamente común. Pedimos los tres online y te entregamos el juego completo, listo para usar.
Los relojes que cuestan dinero
Dos plazos mandan. La pensión de viudedad y orfandad (INSS): los atrasos solo alcanzan 3 meses desde la solicitud, así que cada mes de retraso es un mes perdido para siempre — y si el fallecido trabajó en varios países, esa coordinación internacional es nuestra especialidad de pensiones. Y el impuesto de sucesiones: 6 meses desde el fallecimiento, prorrogables si se pide a tiempo. En la Comunitat Valenciana, cónyuge, hijos y padres tienen bonificación del 99% — aquí casi ninguna familia paga apenas nada, pero la autoliquidación hay que presentarla igual para que bancos y Registro suelten nada. Preparamos el expediente para que el plazo nunca te pille.
La vida diaria del fallecido también se cierra
El coche (transferencia al heredero o baja — nuestro servicio de DGT), los suministros y domiciliaciones, el padrón, los bancos (el certificado de posiciones y el bloqueo de cuentas que sorprende a las familias), suscripciones y teléfonos. Nada de esto es difícil; todo junto, en pleno duelo, es una montaña. Lo convertimos en una lista y lo vamos cerrando con apoderamiento donde haga falta — siempre con justificante.
Herederos fuera de España: nuestra especialidad
En la Costa Blanca las herencias difíciles son las internacionales: fallece un residente y los herederos viven en Reino Unido, Alemania, Ucrania o Canadá. Cada heredero extranjero necesita un NIE solo para heredar y pagar el impuesto; los documentos viajan con apostilla y traducción jurada; y desde el Reglamento europeo 650/2012 la ley aplicable sigue a la residencia habitual del fallecido, salvo que su testamento eligiera su ley nacional — un detalle que lo cambia todo y que comprobamos lo primero. NIE, certificados, traducciones, coordinación con notaría y consulado: ese puente es exactamente lo que construimos. La escritura se firma ante notario — para entonces, con todos los papeles listos.