Qué fue el cártel de coches
En 2015 la CNMC sancionó a fabricantes y distribuidoras que cubrían la mayor parte del mercado por intercambiar información comercialmente sensible — precios, descuentos, márgenes, condiciones de posventa — entre 2006 y 2013. El Tribunal Supremo confirmó las sanciones. El efecto práctico para ti: quien compró un coche nuevo en esa ventana pagó un precio artificialmente inflado, y la ley permite reclamar ese sobrecoste. Los juzgados vienen reconociendo entre el 5% y el 15% del precio de compra — en un coche de 20.000 €, entre 1.000 y 3.000 €. Pueden reclamar particulares, autónomos y empresas (flotas incluidas). Cada caso es un caso: nadie puede garantizarte honestamente un resultado, y nosotros tampoco lo haremos.
Por qué 2026 es el último año
El reloj arranca cuando la sanción de cada marca ganó firmeza en los tribunales — no en una fecha común para todo el cártel. Lo fijó la Sala Primera del Tribunal Supremo en sus sentencias 889/2025, de 5 de junio, y 971/2025, de 17 de junio: el día inicial es «la firmeza respecto de la demandada», una fecha por marca, en línea con la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 4 de septiembre de 2025 (asunto C-21/24, Nissan Iberia). Para la mayoría de marcas eso supuso que el plazo venciera entre abril y junio de 2026. Quedan cuatro grupos — su cuenta atrás real está en la tabla de aquí abajo, calculada hoy en tu navegador. Y un escenario más sigue vivo sea la marca que sea, BMW y todas las demás incluidas: si tú (o una plataforma de reclamación en tu nombre) enviasteis al fabricante una reclamación extrajudicial antes del plazo de tu marca, la prescripción se interrumpió y tu caso continúa. Busca ese justificante de envío antes de gastar un solo euro — es el caso entero.
El movimiento que salva casos: el burofax
Los tribunales no han zanjado del todo si el plazo es de cinco años (art. 74 de la Ley de Defensa de la Competencia) o de uno (art. 1968.2 del Código Civil). En las sentencias de junio de 2025 el Supremo aplicó el de cinco — y añadió que incluso con la tesis del año el resultado no cambiaría, porque los burofaxes enviados por el reclamante habían interrumpido la prescripción. Traducido a la práctica: el burofax cuesta unos euros, interrumpe el reloj bajo las dos tesis, y se manda el día que se abre el asunto, no cuando la demanda está lista. Si tu marca está en sus últimos días, ese es el primer paso — antes que reunir un solo papel.
Qué necesitas — y qué hacemos nosotros
La prueba central es la factura o el contrato de compra. ¿La perdiste? El caso muchas veces se reconstruye: informe del vehículo de la DGT, archivo del concesionario, papeles de la financiación, incluso la ficha técnica. Lo que hacemos: comprobar tu plazo marca a marca, montar el expediente probatorio, estimar el valor de la reclamación y preparar la reclamación extrajudicial. La demanda judicial — donde estos casos se ganan — la presenta siempre un abogado en ejercicio: preparamos tu expediente para que ese paso sea rápido y te derivamos con todo listo. Tarifa pequeña y cerrada por el trabajo de expediente, dicha por adelantado; sin porcentaje de tu indemnización.
¿Compraste financiado, o ya vendiste el coche?
Ninguna de las dos cosas importa: el daño se produjo al comprar. Vender el coche después no borra el sobreprecio que pagaste, y las compras financiadas reclaman igual. Lo que importa es el rastro documental — que es exactamente lo que nosotros construimos. Y si la ventana de tu marca está cerrada y nunca se interrumpió la prescripción, te lo diremos con honestidad, en una frase, gratis.