Una tarifa plana. Tus buzones oficiales vigilados para que ningún plazo caduque sin que lo veas. Cualquier duda rápida respondida por una persona que conoce tu expediente. Y cuando algo hay que presentar, lo presentamos por un pequeño ticket fijo — porque tu apoderamiento ya está montado. Esa es la idea completa: tu departamento de gestiones personal, sin tener que contratar uno.
Apoderamiento montado en los registros que toquen · tus buzones de notificaciones (DEHú, DEV, expedientes) revisados día a día con aviso el mismo día · consultas rápidas ilimitadas por WhatsApp o email · chequeo documental anual (renovaciones, caducidades, certificados).
Cada gestión que ejecutamos por ti: un certificado pedido, un documento presentado, una subsanación registrada, una cita conseguida, un formulario presentado en cualquier sede — con su justificante en tu expediente el mismo día. Los encargos grandes (una solicitud completa, una reclamación) llevan presupuesto cerrado por adelantado, siempre.
El plan solo funciona porque podemos actuar sin perseguirte para cada firma: darse de alta exige otorgarnos un apoderamiento en los registros oficiales (apud acta — gratuito, de alcance limitado y revocable por ti en cualquier momento, en dos clics y sin dar explicaciones). Nunca tocamos tus claves ni tu certificado digital: tú firmas tu poder una vez, con tu propia llave, y desde entonces trabajamos bajo él — cada actuación deja su justificante en tu expediente. Si te das de baja, te ayudamos a revocar el poder el mismo día. Esa combinación — velocidad total con reversibilidad total — es todo el diseño.
Personas con un expediente de extranjería abierto y plazos que no pueden fallar. Residentes extranjeros a los que cada carta oficial les quita el sueño. Autónomos haciendo malabares con tres administraciones. Familias que llevan los papeles de un padre o una madre. Cualquiera que haya perdido alguna vez una ayuda, un descuento o un recurso porque una notificación pasó once días sin abrirse. Si te reconoces, la cuenta es simple: un solo plazo perdido cuesta más que un año entero de plan.
Lo judicial corresponde a un abogado en ejercicio — dicho siempre por adelantado, con tu expediente entregado y listo. Los actos personalísimos (huellas, exámenes, verificaciones de identidad) los preparamos y te acompañamos, nunca te suplantamos. Y los encargos grandes se presupuestan cerrados antes de empezar. La ausencia de sorpresas es el producto.