Gestiones y servicios · Multas de tráficoCada multa es una decisión con plazo — tómala con la notificación bien leída
Desde que te notifican tienes 20 días naturales: pagar la mitad y cerrarlo, o pelearla jugándote el importe completo. Antes de decidir, alguien tiene que leer la notificación de verdad: ¿está bien notificada? ¿la infracción ya ha prescrito? ¿cuadran el importe y los puntos? Esa lectura es exactamente lo que hacemos — y cuando lo que toca es el contencioso, te lo decimos y entregamos tu expediente a un abogado en ejercicio.
La bifurcación de los 20 días: mitad de precio o defensa completa
El procedimiento abreviado (arts. 93–95 de la Ley de Tráfico, RDL 6/2015) ofrece un trato: paga en 20 días naturales desde la notificación y la multa baja un 50% — pero pagar cierra el expediente y renuncia a las alegaciones. Pelearla significa presentar alegaciones en esos mismos 20 días jugándote el importe completo: si no prosperan, pagas el 100%. Por eso la decisión merece diez minutos serios: una multa con un defecto sólido merece pelea; una multa correcta suele merecer la mitad de precio. Te decimos cuál es la tuya — con honestidad y sin prometer resultados.
Dónde caen las multas de verdad
Las defensas clásicas son más procesales que cinematográficas: notificación defectuosa (domicilio equivocado, saltos de pasos antes del tablón edictal), prescripción de la infracción (art. 112: 3 meses las leves, 6 las graves y muy graves, contados desde el día de los hechos), caducidad del procedimiento, errores en el vehículo, el conductor o el precepto citado, y los márgenes del radar. Y la trampa a evitar: el titular que ignora un requerimiento de identificación de conductor se expone a una sanción independiente que puede multiplicar la original. Si las alegaciones se desestiman, el recurso de reposición da un mes más; después queda el contencioso — con abogado, y con tu expediente ya hecho.
El enemigo silencioso: las notificaciones que nunca ves
Las multas no solo llegan por carta: las empresas y cualquier inscrito en la Dirección Electrónica Vial (DEV) reciben notificación digital, y las no recogidas acaban en el tablón edictal público — con los plazos corriendo sin que nadie mire. La multa impagada pasa a la Agencia Tributaria con un recargo del 20% y, con el tiempo, al embargo. Nuestro servicio de vigilancia de notificaciones existe exactamente para esto: vigilamos tus buzones y ningún plazo corre sin que lo sepas. Un aviso más: los emails que anuncian multas son fraude — la DGT no notifica así.
Qué hacemos — y qué honestamente no
Leemos la notificación contra el expediente, comprobamos fechas, notificaciones y prescripción, redactamos y presentamos tus alegaciones o tu recurso de reposición con justificante, y seguimos la respuesta. Tarifa pequeña y cerrada, dicha por adelantado. Lo que no hacemos: prometer resultados (nadie honesto puede) ni litigar en los tribunales — el contencioso corresponde a un abogado en ejercicio, y cuando tu caso lo merezca te lo diremos y le entregaremos un expediente que ahorra la mitad del trabajo.